Supongo que tanto cambio cuando estás creciendo deja poso.
Al principio se te hacen cuesta arriba las mudanzas, el primer dia en un cole nuevo vivido mil veces, el ser siempre la recien llegada y esforzarte por integrarte una y otra vez.
Luego te da la ventolera en pleno pavo y te juras a ti misma que tú serás diferente, serás "estable"!
Pero el gusanillo está siempre ahí ganando terreno en la manzana podrida. Empezar de cero, hacer borrón y cuenta nueva es demasiado atractivo.
Te haces una experta en mudanzas, te graduas en cambios. Y te encuentras una y otra vez tropezando en la misma piedra, mirando el horizonte a lo Hernán Cortés y soñando con nuevos sitios y nuevos rincones en ciudades desconocidas.
2 comentarios:
A mi me pasa que cuando visito una ciudad/pueblo que me gusta me imagino a mi misma viviendo ahí, en una casa de esas con encanto en el casco histórico en plan peliculera...
yo cuando viajo siempre imagino cómo sería vivir ahí y cuánto tiempo tardaría en cansarme y hacer mudanza :D
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